Técnicas

En el C.A.T contamos con diferentes técnicas que los operadores pueden entrenar para poder desempeñarlas dentro de las actividades del clan.
Cada operador es libre de elegir todas las técnicas que desea aprender pero solo podrá utilizar una a la vez, donde será su líder de escuadra quien decida cuál técnica será requerida antes de iniciar una misión.

Escudero

El escudero es el operador que porta un escudo balístico y actúa como cobertura móvil para el equipo. Su función es absorber fuego enemigo, proteger al grupo durante la progresión y permitir el avance seguro en espacios cerrados. Aunque tiene visibilidad limitada y poder ofensivo reducido, es esencial para irrupciones en zonas de alto riesgo o con múltiples ángulos.

Reconocimiento

Operador especializado en la obtención de inteligencia visual previa a una entrada. Su principal herramienta es el espejo de puerta, con el cual puede inspeccionar habitaciones cerradas sin revelar la posición del equipo. Su función es detectar enemigos, trampas y civiles para planificar una entrada segura y precisa. No suele ser el primero en entrar, pero su trabajo es crucial para anticiparse a amenazas.

Breacher

El breacher es el operador responsable de abrir puertas de manera rápida y efectiva durante operaciones en espacios cerrados. Su tarea principal es eliminar barreras físicas que impidan el avance del equipo, utilizando herramientas diseñadas para forzar entradas sin comprometer la seguridad del grupo.

Granadero

El granadero es el operador especializado en apoyo indirecto mediante el uso de granadas tácticas lanzadas a distancia. Su principal herramienta es el lanzagranadas, que le permite proyectar munición no letal (como granadas aturdidoras o de gas) a través de puertas abiertas, ventanas o zonas amplias antes de una irrupción.

Controlador

El controlador es un operador especializado en el uso exclusivo de armamento y herramientas no letales, diseñado para neutralizar, inmovilizar o desorientar sin causar la muerte. Su objetivo principal es preservar vidas—tanto de sospechosos como de civiles—facilitando arrestos limpios, especialmente en situaciones donde la amenaza no es inmediata o el uso de fuerza letal no está justificado.